Josue 1:9 nos muestra que no somos los únicos que sentimos temor ante los nuevos retos. Los grandes hombres de Dios también pasaron por tiempos así. Sea que estemos a las puertas de una gran bendición y atemorizados -quizás- por el nuevo desafío que supone alcanzar dicha bendición o, en medio de una seria derrota, lidiando tal vez con las cosas más insignificantes que en otro tiempo no nos causarían desaliento ni nos pondrían melancólicos, Dios tiene una salida y nos provee aliento por medio de su Palabra. Hay un ejemplo bíblico que nos ayudará a poner las cosas en la perspectiva correcta, Josué estuvo en una circunstancia que lo hizo sentir temor y desaliento antes de entrar a una gran bendición. Se sentía derrotado antes de comenzar la batalla. pero Dios obro en gran manera.
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