“El Sexto Sentido” se refiere a intuición
y percepción que sentimos cuando algo está a punto de pasar, de esta manera
podemos trasladarnos a probable escena, donde se evalúa los acontecimientos y
dichas consecuencias de estos, con motivo de prevenir situaciones que no pueden
ser resueltas.
Debemos
tomar en cuenta que Tanto Carsten Bonneman como Alexander Chesler, fueron los
precursores de este sexto sentido, tras la investigación de un gen que
predominaba en dos personas llamado “PIEZO2”. Es considerable que mientras
avanza el tiempo, las investigaciones continúan, porque cada día que pasa el
ser humano desarrolla una habilidad desconocida, esto no solo se basa en la
genética y el ambiente, también influye de manera directa las necesidades de
las persona lo cual tiene que ver en con el sexto sentido.
Según
La
Real Academia de la Lengua Española (RAE), el “sexto sentido” es la
capacidad de percibir de manera intuitiva lo que de ordinario pasa inadvertido.
Muchos
científicos se han preguntado si más allá de la vista, el olfato, el gusto, el
oído y el tacto, hay algo más. Se preguntan si es posible que la percepción
humana del mundo se base en algo más que los cinco sentidos y si ese sexto
sentido tiene una explicación fisiológica.
Recientemente
se realizó un estudio científico, donde se puso a prueba dos casos con
discapacidades severas, estudio realizado por (los Científicos del Instituto
Nacional de Salud Estadounidense; NIH, por sus siglas en ingles. Este estudio
fue publicado en el New England Jornal of Medicine con la firma de Carsten
Bonneman y Alexander Chesler, dos
neurólogos famosos. Este
estudio fue realizado a través de la observación de dos personas de 9 y 19 año,
que tenían en común padecer deformidades esqueléticas y un sentido alterado del
tacto. Los especialistas observaron que los dos jóvenes poseían una rarísima mutación
del gen ligado a la propiocepcion, llamado PIEZO2. Lo que sugiere que este
contribuye al sentido del tacto y la propiocepcion. Con los ojos vendados para
llevar a cabo la prueba, los dos jóvenes demostraron no tener conciencia de la
posición de sus propios miembros, de no poder caminar sin tropezar y caer, y de
no percibir sobre su piel el contacto con el cepillo o de un diapasón en
vibración. Estas
evidencias confirmaron que el gen de PIEZO2 está involucrado con el tacto y la
coordinación de los movimientos.
Orloff,
psiquiatra y profesora de psiquiatría clínica en la Universidad de California
(2011),
publico su libro llamado el “sexto sentido”, donde hace referencia a una
definición básica. ” El sexto sentido es el más importante entre los sentidos,
porque nos da la medida de nuestro ser. Es nuestra intuición que nos habla
directamente a nosotros y nos guía por los avatares de la vida. Gracias al
sexto sentido podemos distinguir mejor entre el Bien y el Mal y reequilibrar
nuestras emociones”
Gella
Grau, Esther
(2013) El
sexto sentido sensitivo lo crea el mismo cerebro y su sistema neuronal. A
través de la sinapsis - la comunicación entre neuronas - se produce una carga y
descarga de ondas en el cerebro produciendo un espacio temporal inconsciente y
en ese espacio se genera la transmisión de un sexto sentido sensitivo.
Conforme
aumentamos nuestro conocimiento interior aumentamos la percepción del conjunto
de información que llega a los sentidos de la realidad del mundo exterior al
interior.
El
ser humano debe aprender a caminar con la guía interior de su sexto sentido y
descubrirá lo multidimensional de la conciencia.
Aprender
a desarrollar este sentido de percepción es un deber de cada ser humando,
estamos hechos con capacidades psicológicas inmensas para construir un mundo en
nuestro propio YO.
Con estas informaciones y citatorios, es necesario darse cuenta
lo importante que es para nuestras vidas el sexto sentido. Nos ayuda a
intervenir de ante mano a problemas que puedan surgir con nosotros e incluso a
la sociedad. Desarrollarlo positivamente y con límites puede ayudarnos en
nuestra superación personal.

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